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¿Cómo tener vínculos responsables?

¿Cómo tener vínculos responsables?

Continuando con las increíbles entrevistas que realizamos en el marco de El Festín, este increíble evento realizado por La Eroteca , a fin de explorar nuestra sexualidad y sobre todo, el cómo nos relacionamos de manera segura, tuvimos la oportunidad de platicar con Maynné Cortés, quien es psicóloga y fundadora de Laboratorio Afectivo, donde se da psicoeducación, encuentros, talleres y charlas. Ella nos comparte que lleva alrededor de siete años dedicándose a la psicología de forma profesional, sin embargo, se enamoró de esta ciencia social desde los 12 años y desde entonces, es su amor elegido. Por esta razón, quisimos hablar con ella respecto a los vínculos responsables.

 

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Valerie García (VG)¿Cómo tener vínculos responsables?

Maynné Cortés: Primero que nada, creo que estar en paz con la idea de que un vínculo seguro se tiene que construir desde la vulnerabilidad. Y eso suena muy bonito, pero en la práctica es muy rudo, es decir, poderte mostrar vulnerable ante otra persona sin tantos filtros, barreras y protecciones que estamos acostumbrades a poner, es un trabajo emocional, complejo, que implica años, a veces. Lo primero es entender eso, que una conexión segura se da desde la vulnerabilidad, porque solo desde ahí puedes hablar de lo que te duele, de lo que quieres, de lo que necesitas y a partir de esa conversación, puedes entretejer un mundo con la otra persona y decir lo que queremos en este vínculo y de manera muy honesta decir, por ejemplo: yo quiero una pareja presente y que me hable de sus emociones porque en mi casa nunca nadie lo hizo o porque me lastima mucho la ausencia emocional de papá o mamá. Esa vulnerabilidad es importante porque la otra persona empieza a contextualizar tu necesidad. Empezar con esa base de vulnerabilidad abre un montón la perspectiva de las dos personas dentro del vínculo, entendiendo lo que busca el otro.

Y después, la vulnerabilidad va amarrada a la empatía, si yo decido construir desde un lugar vulnerable y voy a pedirle a la otra persona que lo haga desde ese punto, tengo que ofrecer una mirada y una aproximación empática, lo cual es muy difícil, ya que no solo tiene que ver con entender la situación sino auténticamente estar abierto a escuchar y entender cosas que tal vez tu no compartes, ese es el reto; además, entender si la realidad de la otra persona puede entretejerse con mi realidad, para saber decidir si continuar o no con la relación a fin de no lastimarse.

Una vez que tenemos esto puesto, viene lo demás, la comunicación constante, hacerme cargo de lo que siento, el entender cómo amar a la otra persona de la manera más libre posible, dando sus espacios externos a mi, sus amigos, su trabajo, su familia; entender que acompañó a la otra persona y de ninguna manera me apodero de su proyecto de vida. Tenemos que entender que las relaciones tienen sentido mientras nos podamos acompañar sin adueñarnos del otro.

VG: ¿Cómo sabemos que estamos en una relación segura o una relación insegura?

Maynné Cortés: Creo que la manera en la que nos damos cuenta de que estamos en relaciones, que se sienten inseguras, primeramente es en los marcadores corporales, tú cuerpo es tu herramienta primaria de sensación, emoción y mediación con el mundo, entonces el cuerpo da muchas señales que te permiten darte cuenta que estás en espacios inseguros o seguros porque es su trabajo.

Cuando tengo señales de ansiedad constante hacia la otra persona, incluso enmascarada de amor romántico como enamoramiento. Por ejemplo, si yo al año de estar saliendo con la persona, sigo sintiendo mariposas en el estomago cada que le veo, eso es ansiedad. Tal vez al inicio de las relaciones, por toda la cuestión hormonal, estas sensaciones son esperadas, pero si eso se sostiene, tal vez deberías preguntarte qué esta causando esto, ¿qué tan segura es esta persona? ¿qué tanto le puedo compartir lo que siento y lo que pienso?

Es importante tomar el tiempo de reflexionar, si la mayoría de las veces estas pensando si decirle o no las cosas para que la otra persona no se enoje o se moleste. Cuando tenemos que tomar demasiado tiempo editando nuestros pensamientos y emociones, sin que la mediación de estos, se haga de la empatía sino se hace desde la censura, es un indicio de que estamos en un vínculo no seguro.

También, cuando tenemos la necesidad de ocultar otros vínculos con otras personas, tu familia, tus amigos o cuando tu pareja no puede compartir espacios importantes para ti de manera práctica y amorosa, estamos hablando de un vínculo inseguro, porque no está honrando esos espacios. Cuando tienes que renunciar a muchas cosas como sueños, ideas, planes por tu pareja, es como no ir a una fiesta porque el otro se va a enojar o se va a angustiar o la clásica situación en la que cada que vas a salir sola con tus amigos o tu familia; cuando hay cosas importantes que decides no compartir, porque sientes que la otra persona no va a reaccionar de una manera que te encante, ahí hay inseguridad. O que no puedas hablar de lo que aprendiste en tu última relación, pese a que eso es básico para entender a la gente, una relación se vuelve insegura cundo se convierte en un molde en el que para caber, las personas tienen que quitarse partes, tanto de ellas como de su vida. Una relación segura es donde hay un espacio abierto en el que puedes colocar todo lo que eres y todo lo que sientes y colocar todo a tu antojo, eso hace una diferencia.


VG: ¿Cuál es la forma en la que podemos responsabilizarnos para tener una relación más segura?

Maynné Cortés: Lo primero en la relación con otros es la empatía; una cosa es llegar al inside cognitivo de querer cambiar algo y otra, es tener las herramientas emocionales para querer hacerlo, lo cognitivo siempre llega antes de lo emocional, porque lo cognitivo es una idea que puedes desformular.

Leer sobre el tema puede ser de ayuda al igual que hablar con nuestros amigos o familia y saber que no te encuentras solo en el mundo; es todo un movimiento de personas queriendo hacer algo más responsable. Nosotros tenemos un taller que se llama deconstruyendo el amor romántico’, que va de colectivamente juntarnos y meter conceptos, así como lecciones, pero a la par, ir leyendo la reflexión de tu compañero que te dice: ‘ yo pasé por eso hace tres años pero hice esto’ lo que te hace aprender y saberte acompañado.

VG: ¿Qué hacer cuando la otra persona no está siendo responsable con el vínculo?

Maynné Cortés: Hay que entender que la responsabilidad afectiva siempre tiene como base la relación que tienes contigo y mi responsabilidad conmigo es no vincularme con personas que no son responsables hacia mí.

Claramente me vinculé con gente irresponsable y horrible y fue muy doloroso llegar al lugar donde me di cuenta que no podía hacerme cargo de la relación por ambas personas, esa es mi responsabilidad conmigo y cuando yo me vinculo con alguien, no solo a nivel pareja sino amistad o familiar, yo espero un piso mínimo de cuidado y cariño, y si no me lo dan, entonces ese vínculo está fuera de mi vida porque esa es mi responsabilidad conmigo, el cuidarme y las relaciones que establezco, eso es algo que va llegando con el tiempo, no es inmediato. 

Hay otros vínculos que arrastramos de más tiempo y para muchas personas no es negociable dejar ir a la familia e incluso las amistades, es complejo porque ellos, puede que no tengan las herramientas que nosotros tenemos y no quiere desarrollarlas. Creo que a mucha gente le pasa eso sobre todo en las familias y ahí es donde el reto es más grande, ya que hay muchas personas que queremos conservar, pero no nos dan la reciprocidad que nos gustaría recibir. Creo que en esos casos, debemos de ser muy estratégicos de cómo gestionamos esos vínculos, sabiendo que va ser un poco desigual, pero también estableciendo el nivel de desigualdad, podemos sostener considerando también el tiempo dedicado a este tipo de relaciones (vínculos de personas que ves una vez al mes) donde puedes crear estrategias de cuidado personal y a través de herramientas, saber qué partes de ti no pueden entrar y sabiendo que eso va a costar y asumirlo. La salud mental es una partida de ajedrez constante, porque el mundo no va ser el lugar más seguro para ser habitado, por eso hay que ser estratégicos para salir lo menos lastimade posible.

VG: ¿Cómo podemos evitar confundir la empatía con la simpatía que nos puede lastimar?

Maynné Cortés: Primero, hay que entender que la empatía debe llevar un filtro de límites, hay una frase muy chida de la ilustrador “la empatía sin límites es autodestrucción” por eso, hay que entender que la empatía es una estrategia emocional que debe ir acomodada a nuestras necesidades y que me debe de resguardar a mí y a los demás de mí para crear espacios seguros.

La empatía es una protección que te das a ti y a los otres, entendiendo que hay un límite en ambas. También, es necesario saber que la empatía es diferente a la simpatía, ya que hay cosas que se pueden entender, pero son inaceptables y pueden existir, pero es necesario saber qué cosas te lastiman. No puedes tener empatía selectiva tampoco, solo tener este entendimiento con las personas que quieres, ya que, el solapar a las personas que quieres, puede terminar causándote dolor, permitiendo también que se creen vínculos violentos. Además, bloquea y juzga la situaciones. Y en el momento que juzgas no tienes las herramientas necesarias para entender y esto sesga la situación.

Entender de fondo lo que es la empatía y lo que significa, es una de las habilidades más difíciles de desarrollar, pero es un músculo emocional que te permitirá ver la situación desde no solo tu perspectiva. De esta manera, también tendrás la oportunidad de elegir si estar o no en un vínculo entendiendo al otro.

VG: ¿Cómo trabajan en el laboratorio con temas como el de la empatía?

Maynné Cortés: Somos un proyecto de educación emocional con perspectiva de justicia social, eso significa que nos importa mucho que la educación emocional y las intervenciones de salud mental que tenemos, estén planteadas para personas en muy diversos contextos y que tengan la experiencia y más necesidades de la gente que se acerca a nuestros espacios al centro.

Históricamente la psiquiatría como la psicología y otras disciplinas que están en el campo de la salud mental, han sido profundamente violentas y súper excluyentes y elitistas, porque fueron creadas por las élites para las élites, entonces suelen ser aproximaciones muy banales, muy poco contextualizadas, que le sirven a un grupo de gente muy específico. Entonces, una de esas cosas que ha sucedido con el desarrollo de la salud mental institucionalizada, es que se ha individualizado mucho y que ha terminado en procesos completamente individualistas que es la terapia tradicional, cuando tú atiendes a una persona se vuelve inviable cobrar poco, es como un círculo vicioso que termina en un montón de situaciones que vuelven la terapia inaccesible, y no solo a nivel económico, porque hay mucha gente, que incluso, pudiéndola pagar, no existe un espacio seguro para ella. Por ejemplo, a las personas de la comunidad LGBT les pasa mucho; tú vas a una terapia y puedes tener una terapeuta muy empática o caes con una persona horrible que te empieza a hacer una terapia de conversión. Lo mismo para personas que están en esquemas no monógamos, personas racializadas, cualquier persona fuera de la norma está en riesgo en un espacio terapéutico, porque es una ruleta rusa el llegar al espacio correcto.

En el laboratorio apostamos primero por eso, por crear espacios que sean para todo el mundo, para todas las realidades, todas las personas, para todas las necesidades, espacios que sean seguros, en donde no imponemos lo que debería ser, no nos importa ningún tipo de etiqueta moral. Lo que queremos es seguridad, porque lo que nos falta en el mundo es eso, apostamos a la seguridad emocional, porque creemos que esa es la vía principal ante un mundo profundamente hostil y apostamos a la comunidad, porque también creemos en eso como restaurador social en un mundo cada vez más individualista y los espacios colectivos de sanación y los espacios colectivos terapéuticos son súper revolucionarios, por eso son mi apuesta.

Siempre le digo a la gente: si tú puedes pagar un espacio de terapia individual hazlo, porque también el trabajo individual te da un montón de herramientas y cosas específicas que para mí son invaluables, pero si ya lo pagaste o no lo puedes pagar ahorita, no te sientes en ese momento o si tienes un proceso individual, pero te gustaría, en paralelo, tener acompañamientos colectivos, creo que es una herramienta maravillosa, porque una de las cosas que nos pasan en terapia, es esta sensación de ‘que sola estoy con mi dolor’ y en colectivo es como: ‘no manches a todos nos duele esto’ y pasa mucho, facilita los grupos de acompañamiento que terminan y la gente hace sus grupos de WhatsApp y se siguen acompañando por fuera; se siguen acompañando emocionalmente en la vida y eso es muy bonito.

Entonces, en el laboratorio apostamos por la colectividad, tenemos grupos de acompañamiento terapéutico para temas como muy específicos, tenemos charlas, pláticas, talleres colectivos, presenciales, en línea. Tenemos también, talleres asincrónicos, donde lo puedes tomar a tu tiempo y acomodándolo a tu rutina, a tus tiempos; que siempre esté disponible con videolecciones, con cuadernos de trabajo, tenemos espacios de discusión y aprendizaje emocional a través de series, canciones. Nos interesa aterrizar todo lo de la cultura popular, porque son cosas que ya nos han educado al fin y al cabo, pero que está chido agarrar de manera consciente y decir ‘qué onda con esto, qué onda con la canción de Juan Gabriel, ¿que me enseñó?, ¿por qué fue eso mi educación emocional y que toco en mi?’; nos interesa eso, llevar la salud mental, quitarle esta carga de espacios pulcros, limpios y el terapeuta en un sillón. Queremos quitar esos esquemas, el mundo necesita otras cosas, cómo hacemos herramientas para vincularnos mejor, que la gente lo tome y que tenga herramientas para ver una serie que le guste en Netflix y darse cuenta de ciertas cositas, porque desde esa conciencia, ya está trabajando en salud mental.

Entonces es eso, democratizar la salud mental y llevarla a los espacios en donde nos dijeron que no pertenece, pero que siempre está ahí. Y que mientras no lo hagamos de manera consciente, estamos perdiendo un montón de herramientas, esa es la apuesta.

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